Hola!
El pasado fin de semana tocó hacer escapada a la tierrina y cómo no, había que aprovechar la oportunidad de degustar la gastronomía asturiana... Hacía tiempo que queríamos conocer el restaurante Diego, ubicado en Piedras Blancas, a pocos kilómetros de Avilés, así que probamos suerte a ver si tenían mesa libre para la comida del sábado y afortunadamente así fue. El restaurante tiene un comedor no muy grande, siete u ocho mesas, pero muy acogedor. Nos asignaron una mesa redonda (éramos 7 personas) cerca del ventanal donde estuvimos muy a gusto. El ambiente es tranquilo y el trato correcto.
| Fachada |
La fórmula que utiliza este restaurante es un menú único compuesto de un entrante, un pescado, una carne y un postre, todo ello acompañado de vino tinto o blanco y agua. El precio es de 27€ más IVA. El menú no lo anticipan por teléfono cuando haces la reserva, así que lo descubres una vez estás sentado en la mesa. A nosotros todo nos pareció bien, pero supongo que admitirán hacer alguna modificación en caso de que algún plato no sea del gusto de algún comensal. En nuestro caso, se compuso de lo siguiente:
Tosta gratinada de verduritas con cecina: la base de pan estaba crujiente, no se había reblandecido con los jugos de las verduras ni tras pasar por el horno; la combinación de las verduras con la cecina le daba un toque de sabor, que mezclado con el queso gratinado, hizo que el plato que a priori a ninguno nos había llamado mucho la atención, fuese muy agradable al paladar.
| Tosta de verduritas y cecina gratinada |










